Aunque la innovación, en las administraciones públicas, sea habitualmente un discurso que pocas veces se transforma en praxis, el ajuste presupuestario hace urgentes unos cambios que antes ya eran necesarios. Propongo que los responsables de teatros de titularidad pública reflexionen sobre la necesidad de adecuarse a los nuevos tiempos dando un paso adelante, como mínimo, en tres direcciones.
Ya hemos comentado en artículos anteriores que hay que transformar el sistema de exhibición vigente en España para que dependa un poco más de la demanda y menos de los presupuestos públicos. Lo justifican dos argumentos: que en los próximos años en las administraciones públicas habrá menos recursos económicos y humanos dedicados a las artes escénicas; y que en España, gracias al desarrollo del sector durante las tres décadas precedentes, ya existe